Ahora
El negocio en el bolsillo
LUN · 9:00
Configuración, una vez
Andrés abre el Panel de Gestión. Sube su carta con fotos, marca los alérgenos de cada plato (que el cliente ve como etiquetas claras en su móvil), asigna el IVA correcto a cada categoría, y define las franjas horarias: desayunos de 8 a 11, cocina hasta las 23:00, bebidas siempre. Dibuja el plano de su local arrastrando mesas y zonas, imprime los códigos QR de cada mesa, y da de alta a su equipo escribiendo sus emails de acceso —sin contraseñas que gestionar: cada camarero entra con un código a su correo.
Después decide cómo quiere cobrar, porque cada negocio es distinto:
- Activa efectivo, datáfono y pago online (y dentro del online, Tarjeta y Bizum —los métodos se leen directamente de su cuenta de Stripe).
- Para la terraza de verano, activa el prepago obligatorio: nadie come sin pagar primero, se acabaron los "sinpa".
- Deja la confirmación de comanda activada: sus camareros aprueban cada pedido antes de que entre a cocina. Cuando el equipo ruede, la quitará y los pedidos volarán directos.
- Activa el cierre automático de mesa: pagada y servida, la mesa se libera sola.
Todo esto son interruptores en una pantalla. Y si cambia algo un viernes a las 21:00, los móviles de los clientes ya sentados se actualizan al instante, sin que nadie recargue nada.
MAR · 13:30
El servicio, sin estar
Andrés está en el almacén de un proveedor. Abre el móvil y entra como camarero: ve la sala en directo —qué mesas están ocupadas, cuáles tienen pedidos sin servir, cuáles piden cobro. Y si prefiere los números, entra en Caja y ve la facturación del día en tiempo real: cuánto en efectivo, cuánto en tarjeta, cuánto online. Se ha acabado dirigir por intuición: ve su negocio desde cualquier sitio.
AntesSi no estaba en el local, no sabía qué se vendía, cuánto se cobraba ni cómo iba el turno.
AhoraEntrando como camarero ve la sala, y en Caja ve la facturación en tiempo real: le acompañan a todas partes, esté donde esté.
MIÉ · 20:00
La carta obedece sin discusiones
Se acaba el pulpo. Andrés lo desactiva desde el móvil y desaparece de todas las cartas al momento —ningún camarero tendrá que decir "no queda". A las 23:00 la cocina cierra y los platos calientes se esconden solos; su cocinero se va a su hora y nadie discute en la puerta.
AntesCambiar la carta era un proyecto: reimprimir, plastificar, y aun así se vendía un plato ya agotado.
AhoraUn cambio desde el móvil se refleja al instante en todas las cartas. Sin reimprimir, sin discutir en la puerta.
VIE · 23:50
El día se cierra solo
Andrés está en el sofá. Le llega un email: el cierre de caja del día —total facturado, desglose por método de pago, tickets emitidos, rectificativas y anulaciones, todo en su sitio. Si quiere el detalle, entra en Caja: cada ticket con su estado (Válido, Rectificativa, Anulado), filtros por periodo, KPIs de ventas y exportación a Excel para su gestoría con dos clics.
AntesContar caja a medianoche, cruzar tickets de papel con el datáfono y buscar dónde bailaban los euros que no cuadraban.
AhoraEl cierre del día le llega solo por email, con cada cobro y cada documento fiscal en su sitio.
FISCAL
La nube negra fiscal, disuelta
Cada cobro —en efectivo, con datáfono o online— emite su factura simplificada VeriFactu automáticamente, con QR de la AEAT y cadena de hash inmutable. Las devoluciones generan su rectificativa y su reembolso automático al cliente, con guardarraíles que impiden devolver más de lo vendido. Cuando su gestoría le pide papeles, todo existe, todo cuadra y todo es verificable.
Una inspección ya no es una amenaza: es un trámite.